sino un compromiso constante que nos acerca al corazón de Dios.

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<p>La oración de Daniel no es una súplica desesperada
llena de súplicas y confesiones. Durante tres semanas
Daniel se entrega a la oración
buscando la dirección divina y la fuerza para enfrentar la situación que lo atormenta. Su ejemplo nos recuerda que la oración no es un acto superficial

Leer Más:  describe la lucha que se libra en el ámbito celestial: una batalla entre fuerzas celestiales que buscan influir en los asuntos de la tierra.

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