Samuel unge a David: El comienzo del reinado de un amado rey

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La búsqueda de un nuevo rey

En un momento crucial de la historia de Israel, Dios envió a su profeta Samuel a la ciudad de Belén con una misión solemne: ungir a un nuevo rey para el pueblo. Samuel reunió a la familia de Isaí, que tenía ocho hijos, esperando que uno de ellos fuera elegido.

La elección inesperada

Uno por uno, Samuel pasó por los hijos de Isaí, pero ninguno era el elegido. Isaí, desconcertado, preguntó si había otro hijo. Entonces, recordó a David, el más joven, que estaba atendiendo las ovejas en el campo.

David fue traído ante Samuel, y en cuanto lo vio, el profeta sintió la presencia de Dios en él. Samuel tomó el cuerno de aceite y lo derramó sobre la cabeza de David, ungiéndolo como el futuro rey de Israel.

El Espíritu de Dios desciende

En ese momento, el Espíritu de Dios descendió sobre David, llenándolo de poder y sabiduría. Mientras tanto, el pueblo de Israel estaba enzarzado en una guerra contra los filisteos. Un temible gigante llamado Goliat desafió a los israelitas a un combate singular.

David y Goliat

Ante el miedo que se apoderó de las filas israelitas, David, el joven pastor, se ofreció a enfrentarse a Goliat. Con solo una honda y cinco piedras lisas, salió a luchar contra el gigante. Confiando en Dios, lanzó una piedra que alcanzó a Goliat en la frente, derribándolo.

El triunfo de David

La victoria de David sobre Goliat inspiró esperanza y fuerza a los israelitas, allanando el camino para su reinado como el segundo rey de Israel. Desde ese día, David se convirtió en un líder querido y respetado. Su valentía, sabiduría y fe en Dios lo guiaron a través de innumerables desafíos y victorias.

El legado de David

El reinado de David marcó una época dorada en la historia de Israel. Fue un rey piadoso y exitoso que trajo paz, prosperidad y expansión territorial. Conquistó Jerusalén y la convirtió en la capital de Israel. También trajo el Arca de la Alianza a Jerusalén, simbolizando la presencia de Dios en el reino.

David planeó construir un templo para Dios, pero Dios le reveló que sería su hijo Salomón quien lo haría. David murió y fue enterrado en Jerusalén, dejando un legado perdurable como un rey que fue elegido por Dios y guiado por su Espíritu.

Datos claves y consejos:

  • Dios elige líderes basados en el corazón, no en las apariencias.
  • La unción del Espíritu Santo marca el favor y el llamado de Dios.
  • La música puede aliviar los tormentos espirituales.
  • Las habilidades y el carácter del ministro de adoración son cruciales.
  • Dios prepara a sus siervos para su destino incluso antes de que lo reconozcan.

¿Por qué Samuel ungió a David como rey?

Porque Dios le reveló a Samuel que David era el elegido para ser el futuro rey de Israel, a pesar de que era el más joven de los hijos de Isaí.

¿Cómo supo Samuel que David debía ser rey?

Samuel sintió la presencia de Dios sobre David cuando lo vio.

¿Qué sucedió cuando Samuel ungió a David?

El Espíritu de Dios descendió sobre David, llenándolo de poder y sabiduría.

¿Qué hizo David después de ser ungido como rey?

David se convirtió en el escudero de Saúl y se ganó su favor, además de matar al gigante Goliat y liderar a los israelitas a la victoria sobre los filisteos.

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