Interpretacion Religiosa Mateo 10 del Nuevo Testamento

Explicación e interpretación general:

En este capítulo, Jesús instruye y autoriza a los Doce Apóstoles para que prediquen, ministren y sanen a los enfermos. Les da autoridad sobre los espíritus inmundos y les ordena que vayan a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Jesús envía a los apóstoles con instrucciones específicas de no llevar oro, plata ni cobre en sus bolsas, y de no llevar alforja ni dos ropas de vestir, ni calzado ni bordón. Les dice que averigüen quién es digno en cada ciudad o aldea y que reposen allí hasta que salgan. También les dice que saluden al entrar en una casa y que si la casa es digna, su paz vendrá sobre ella.

Jesús también advierte a los apóstoles que serán perseguidos y entregados a los concilios y azotados en las sinagogas. Les dice que no se preocupen por lo que van a decir cuando sean entregados, porque en esa hora se les dará lo que han de hablar. También les dice que no teman a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma.

Jesús concluye sus instrucciones a los apóstoles diciéndoles que cualquiera que le confiese delante de los hombres, él también le confesará delante de su Padre que está en los cielos. También dice que cualquiera que le niegue delante de los hombres, él también le negará delante de su Padre que está en los cielos.

Frases más relevantes:

  • "Así que, no los temáis, porque nada hay encubierto que no haya de ser manifestado, ni oculto que no haya de saberse." (Mateo 10:26)
  • "El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará." (Mateo 10:39)
  • "El que os recibe a vosotros, a mí me recibe; y el que a mí me recibe, recibe al que me envió." (Mateo 10:40)

Enseñanzas que podemos aplicar en nuestra vida:

  • Debemos ser valientes y no tener miedo de compartir nuestra fe con los demás, incluso si sabemos que seremos perseguidos.
  • Debemos estar dispuestos a sacrificar nuestras propias vidas por la causa de Cristo.
  • Debemos recibir a los siervos de Dios con alegría y hospitalidad.
  • Debemos ser fieles a Cristo, incluso si eso significa ser rechazados por nuestra familia y amigos.
  • Debemos amar a Dios y a los demás más que a nosotros mismos.

Mateo 10

Capítulo 10
Jesús instruye y autoriza a los Doce Apóstoles y los envía a predicar, ministrar y sanar a los enfermos — Quienes reciben a los Doce, reciben al Señor.

1 Entonces, allamando a sus bdoce discípulos, les dio cautoridad sobre los despíritus inmundos, para que los echasen fuera y esanasen toda fenfermedad y toda dolencia.
2 Y los nombres de los doce apóstoles son estos: el primero, Simón, que es llamado Pedro, y su hermano Andrés; aJacobo hijo de Zebedeo y su hermano Juan;
3 Felipe y Bartolomé; Tomás y Mateo, el apublicano; Jacobo hijo de Alfeo, y Lebeo, por sobrenombre Tadeo;
4 aSimón el Cananita, y bJudas Iscariote, el que además le centregó.
5 A estos doce aenvió Jesús, a los cuales dio mandamiento, diciendo: Por camino de gentiles no vYáis, y en ciudad de bsamaritanos no entréis;
6 sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.
7 Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos ase ha acercado.
8 Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; ade gracia recibisteis, dad de gracia.
9 No llevéis oro, ni plata, ni cobre en vuestras Bolsas;
10 ni alforja para el camino, ni dos ropas de vestir, ni calzado ni bordón, porque el obrero es digno de su alimento.
11 Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, averiguad quién es digno en ella y reposad allí hasta que salgáis.
12 Y al entrar en la casa, saludad.
13 Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.
14 Y si alguno no os recibiere ni oyere vuestras palBras, asalid de aquella casa o ciudad y bsacudid el polvo de vuestros pies.
15 De cierto os digo que en el día del juicio el castigo será más tolerBle para la tierra de aSodoma y de Gomorra que para aquella ciudad.
16 He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, aprudentes como serpientes y bsencillos como palomas.
17 Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios y os azotarán en sus sinagogas;
18 y aun ante gobernantes y ante areyes seréis llevados bpor causa de mí, cpara testimonio a ellos y a los gentiles.
19 Pero cuando os entreguen, no os preocupéis de cómo o de qué hBlaréis, porque en aquella hora os será dado lo que hBéis de ahBlar.
20 Pues no sois vosotros los que hBláis, sino el aEspíritu de vuestro Padre que hBla en vosotros.
21 Y el hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres y los harán morir.
22 Y seréis aBorrecidos por todos por causa de mi nombre; pero el que bpersevere hasta el fin, este será salvo.
23 Mas cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo que no acBaréis de recorrer todas las ciudades de Israel antes que venga el Hijo del Hombre.
24 El adiscípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.
25 Bástale al discípulo aser como su maestro y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?
26 Así que, no los temáis, porque nada hY aencubierto que no hYa de ser manifestado, ni oculto que no hYa de sBerse.
27 Lo que os digo en la oscuridad, decidlo a plena luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.
28 Y no atemáis a los que matan el cuerpo pero no pueden matar al alma; más bien temed a aquel que puede destruir el balma y el cuerpo en el cinfierno.
29 ¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin sBerlo vuestro Padre.
30 Pues aun vuestros cBellos están todos contados.
31 Así que no temáis; más avaléis vosotros que muchos pajarillos.
32 A cualquiera, pues, que me aconfiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.
33 Y a cualquiera que me aniegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.
34 No penséis que he venido para traer apaz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.
35 Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, y a la hija contra su madre y a la nuera contra su suegra.
36 Y los aenemigos del hombre serán los de su casa.
37 El que aama al padre o a la madre más que a mí, no es digno de mí; y el que ama al hijo o a la hija más que a mí, no es digno de mí.
38 Y el que no toma su acruz y sigue en pos de mí no es bdigno de mí.
39 aEl que halla su vida, bla perderá; y el que cpierde su dvida por causa de mí, la hallará.
40 El que os arecibe a vosotros, a mí me recibe; y el que a mí me recibe, recibe al que me envió.
41 El que recibe a un profeta porque es profeta, arecompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo porque es justo, recompensa de justo recibirá.
42 Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, porque es adiscípulo, de cierto os digo que no bperderá su recompensa.

Leer  Interpretacion Religiosa Lucas 14 del Nuevo Testamento

1 Ne. 12:7.  Llamado, llamado por Dios, llamamiento.

 Apóstol.

 Autoridad.

 Espíritu — Espíritus inmundos.

4 Ne. 1:5.

 Enfermedad, enfermo.

 Jacobo hijo de Zebedeo (llamado también Santiago).

GR recaudador de impuestos.

 Simón el Cananita.

 Judas Iscariote.

También, le traicionó.

3 Ne. 28:34; DyC 107:35.

 Samaritanos.

GR ha venido.

GR sin hBer pagado por ello. Isa. 55:1.

Lucas 22:35; 3 Ne. 13:25–26, 32–34.

Es decir, cuando salgáis.

Lucas 10:10–12; DyC 75:19–22.

 Sodoma.

Morm. 9:28; DyC 111:11.

GR ingenuos.

DyC 1:23.

GR debido a mí.

GR como testigo a.

Mar. 13:11.

 Enseñar — Enseñar con el Espíritu.

 Odio, Borrecimiento; Persecución, perseguir.

3 Ne. 15:9; DyC 138:12–14.  Perseverar.

Juan 15:20.

GR que llegue a ser.

Morm. 5:8–9.

Isa. 51:7; Lucas 12:4–5; DyC 3:6–8.  Temor.

 Alma.

 Infierno.

Rom. 8:35–39.

GR concierte un convenio solemne, me prometa.  Testigo.

2 Ne. 31:14–15; DyC 101:4–5.

 Paz.

 Persecución, perseguir.

 Amor.

Mateo 16:24; 3 Ne. 12:29–30; DyC 23:6.  Cruz.

 Dignidad, digno.

 Mateo 10:34 El que busca salvar su vida…

GR la sacrificará.

 Sacrificios.

 Mártir, martirio.

Lucas 9:48; DyC 84:36–38.  Sostenimiento de líderes de la Iglesia.

 Profeta.

 Discípulo.

Mar. 9:41; DyC 84:89–90.

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