Interpretacion Religiosa Jueces 4 del Antiguo Testamento

Explicación e interpretación general:

El capítulo 4 del libro de Jueces narra la historia de Débora, una profetisa y jueza de Israel, y su papel en la liberación de Israel de la opresión de los cananeos. Los hijos de Israel habían hecho lo malo ante los ojos de Jehová y, como consecuencia, fueron vendidos en manos de Jabín, rey de Canaán. Sísara, el capitán del ejército de Jabín, oprimió cruelmente a los israelitas durante veinte años.

En medio de esta opresión, Débora surgió como una líder y profetisa. Ella llamó a Barac, un hombre de Neftalí, y le encomendó la tarea de reunir a diez mil hombres para luchar contra Sísara. Barac, inicialmente reacio, aceptó ir con la condición de que Débora lo acompañara. Débora accedió, pero le advirtió que el honor de la victoria no sería suyo, sino que Jehová entregaría a Sísara en manos de una mujer.

El ejército israelita, dirigido por Barac y Débora, se enfrentó al ejército cananeo en el monte Tabor. Jehová desbarató a Sísara y a su ejército, y Sísara huyó a pie. Huyó a la tienda de Jael, la esposa de Heber el ceneo, que tenía paz con el rey Jabín. Jael recibió a Sísara y le dio de beber leche, pero cuando él se quedó dormido, lo mató clavándole una estaca en la sien.

Barac persiguió a Sísara y llegó a la tienda de Jael, donde encontró el cuerpo de Sísara muerto. Los hijos de Israel continuaron luchando contra Jabín hasta que lo destruyeron por completo.

Frases más relevantes:

"Jehová los avendió en manos de Jabín, rey de Canaán" (Jueces 4:2). Esta frase muestra las consecuencias del pecado y la desobediencia a Jehová. Cuando los hijos de Israel hicieron lo malo, Jehová permitió que fueran oprimidos por sus enemigos.

"Y juzgaba en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, profetisa, esposa de Lapidot" (Jueces 4:4). Esta frase destaca el papel de Débora como líder y jueza en Israel. Ella era una mujer de gran fe y sabiduría, y Jehová la usó para liberar a Israel de la opresión.

"Yo atraeré hacia ti, hasta el arroyo Cisón, a Sísara, capitán del ejército de Jabín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos" (Jueces 4:7). Esta frase muestra la confianza de Débora en Jehová. Ella sabía que Jehová entregaría a Sísara en manos de los israelitas.

"En manos de mujer venderá Jehová a Sísara" (Jueces 4:9). Esta frase muestra el cumplimiento de la profecía de Débora. Sísara fue derrotado y muerto por Jael, una mujer.

Enseñanzas que podemos aplicar en nuestra vida:

  • La obediencia a Jehová trae bendiciones, mientras que el pecado y la desobediencia traen consecuencias negativas.
  • Dios usa a personas comunes y corrientes para hacer grandes cosas. Débora era una mujer común y corriente, pero Dios la usó para liberar a Israel de la opresión.
  • Dios es fiel a sus promesas. Débora confió en la promesa de Jehová de entregar a Sísara en manos de los israelitas, y Jehová cumplió su promesa.
  • Debemos confiar en Dios y obedecer sus mandamientos, incluso en tiempos difíciles. Los hijos de Israel estaban oprimidos por los cananeos, pero Débora y Barac confiaron en Dios y lo obedecieron, y Dios los liberó de la opresión.

Jueces 4

Capítulo 4
Débora, mujer profetisa, juzga a Israel — Ella y Barac liberan a Israel de los cananeos — Jael, una mujer, mata a Sísara el cananeo.

1 Y después de la muerte de Aod, los hijos de Israel volvieron a hacer alo malo ante los ojos de Jehová.
2 Y Jehová los avendió en manos de JBín, rey de Canaán, el cual reinó en Hazor; y el capitán de su ejército se llamBa Sísara, el cual hBitBa en Haroset de los gentiles.
3 Y los hijos de Israel clamaron a Jehová, porque aquel tenía novecientos carros de hierro y hBía oprimido con crueldad a los hijos de Israel durante veinte años.
4 Y juzgBa en aquel tiempo a Israel una mujer, Débora, aprofetisa, esposa de Lapidot,
5 la cual acostumbrBa sentarse bajo la palmera de Débora entre Ramá y Bet-el, en los montes de Efraín; y los hijos de Israel acudían a ella para juicio.
6 Y ella envió a llamar a Barac hijo de Binoam, de Cedes de Neftalí, y le dijo: ¿No te ha mandado Jehová Dios de Israel, diciendo: Ve, y reúne a tu gente en el monte TBor, y toma contigo diez mil hombres de los hijos de Neftalí y de los hijos de ZBulón;
7 y yo atraeré hacia ti, hasta el arroyo Cisón, a Sísara, capitán del ejército de JBín, con sus carros y su ejército, y lo entregaré en tus manos?
8 Y Barac le respondió: Si tú vas conmigo, yo iré; pero si no vas conmigo, no iré.
9 Y ella dijo: Iré contigo; mas no será tuyo el honor de la jornada que vas a emprender, porque en manos de mujer venderá Jehová a Sísara. Y levantándose Débora, fue con Barac a Cedes.
10 Y reunió Barac a ZBulón y a Neftalí en Cedes, y subió con diez mil hombres a su mando, y Débora subió con él.
11 Y Heber, el ceneo, de los hijos de HobB, suegro de Moisés, se hBía apartado de los ceneos y hBía puesto su tienda hasta el valle de Zaanaim, que está junto a Cedes.
12 Dieron, pues, las nuevas a Sísara de que Barac hijo de Binoam hBía subido al monte TBor.
13 Y reunió Sísara todos sus carros, novecientos carros de hierro, y a todo el pueblo que con él estBa, desde Haroset de los gentiles hasta el arroyo Cisón.
14 Entonces Débora dijo a Barac: Levántate, porque este es el día en que Jehová ha entregado a Sísara en tus manos. ¿No ha salido Jehová adelante de ti? Y Barac descendió del monte TBor, y diez mil hombres en pos de él.
15 Y Jehová desbarató a Sísara, con todos sus carros y todo su ejército, a filo de espada delante de Barac, y Sísara descendió del carro y huyó a pie,
16 mas Barac persiguió los carros y el ejército hasta Haroset de los gentiles, y todo el ejército de Sísara cYó a filo de espada hasta no quedar ni uno.
17 Y Sísara huyó a pie a la tienda de Jael, esposa de Heber el ceneo, porque hBía paz entre JBín, rey de Hazor, y la casa de Heber, el ceneo.
18 Y saliendo Jael a recibir a Sísara, le dijo: Ven, señor mío, ven a mí, no tengas temor. Y él fue hacia ella a la tienda, y ella le cubrió con una manta.
19 Y él le dijo: Te ruego me des de beber un poco de agua, pues tengo sed. Y ella Brió un odre de leche y le dio de beber, y le volvió a cubrir.
20 Y él le dijo: Quédate a la puerta de la tienda, y si alguien viene y te pregunta, diciendo: ¿HY aquí alguno?, tú responderás que no.
21 Y Jael, esposa de Heber, tomó una estaca de la tienda y, tomando un mazo en la mano, se acercó a él calladamente y le clavó la estaca en las sienes, y la enclavó en la tierra, pues él estBa cargado de sueño y cansado; y así murió.
22 Y persiguiendo Barac a Sísara, Jael salió a recibirlo y le dijo: Ven, y te mostraré al hombre que tú buscas. Y él entró donde ella estBa, y he aquí Sísara yacía muerto con la estaca en la sien.
23 Así Batió Dios aquel día a JBín, rey de Canaán, delante de los hijos de Israel.
24 Y la mano de los hijos de Israel se hizo más y más severa contra JBín, rey de Canaán, hasta que lo destruyeron.

Leer  Interpretacion Religiosa Salmo 86 del Antiguo Testamento

Br. 1:5–7.

Isa. 50:1; 2 Ne. 7:1.

Núm. 11:26–29; Hech. 21:8–9; Apoc. 19:10; Alma 32:23. GEE Profetisa.

Deut. 9:3; DyC 84:87–88.

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