Interpretacion Religiosa Juan 9 del Nuevo Testamento

Explicación e interpretación general:

El capítulo 9 de Juan relata la historia de Jesús sanando a un hombre ciego de nacimiento en un día de reposo. Los fariseos acusaron a Jesús de violar el día de reposo, pero Jesús defendió sus acciones diciendo que estaba haciendo las obras de Dios.

Jesús utilizó el barro y la saliva para sanar al hombre ciego, lo que era una violación de las reglas del día de reposo judío. Los fariseos estaban indignados y acusaron a Jesús de ser un pecador. Sin embargo, el hombre ciego fue sanado y pudo ver por primera vez en su vida. Esto provocó una gran controversia entre los fariseos, ya que no podían entender cómo Jesús podía hacer tal milagro si era un pecador.

Jesús utilizó esta oportunidad para enseñar a los fariseos acerca de la verdadera naturaleza de Dios. Dijo que Dios no se limita a las reglas y regulaciones humanas, sino que es un Dios de amor y misericordia. Jesús también dijo que Él era el Hijo de Dios y que había venido a este mundo para salvar a la gente de sus pecados.

Frases más relevantes:

  • "Yo tengo que hacer las obras del que me envió, entretanto que dure el día; la noche viene cuando nadie puede trabajar" (Juan 9:4).
  • "Entretanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo" (Juan 9:5).
  • "Yo, para juicio he venido a este mundo, para que los que no ven, vean, y los que ven, sean cegados" (Juan 9:39).

Enseñanzas que podemos aplicar en nuestra vida:

  • Debemos obedecer los mandamientos de Dios, pero también debemos ser misericordiosos y compasivos con los demás.
  • Jesús es la luz del mundo y podemos encontrar la verdadera salvación en Él.
  • Jesús vino a este mundo para salvarnos de nuestros pecados y debemos creer en Él para ser salvos.

Juan 9

Capítulo 9
Jesús sana a un hombre ciego de nacimiento en un día de reposo — Los judíos le acusan de violar el día de reposo — Él los reprende por su ceguera espiritual.

Leer  Interpretacion Religiosa Mateo 27 del Nuevo Testamento

1 Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento.
2 Y le preguntaron sus discípulos, diciendo: RBí, ¿quién pecó, este o sus padres, para que hYa nacido ciego?
3 Respondió Jesús: Ni este pecó ni sus padres, sino que fue para que las obras de Dios ase manifestasen en él.
4 Yo tengo que hacer las aobras del que me envió, bentretanto que dure el cdía; la dnoche viene cuando nadie puede trBajar.
5 Entretanto que estoy en el mundo, aluz soy del mundo.
6 Dicho esto, escupió en tierra, e hizo lodo con la saliva, y untó con el lodo los ojos del ciego
7 y le dijo: Ve, lávate en el estanque de aSiloé (que significa Enviado). Entonces fue y se lavó; y cuando bregresó, ya veía.
8 Entonces los vecinos y los que antes hBían visto que era ciego decían: ¿No es este el que se sentBa y mendigBa?
9 Unos decían: Este es; y otros: A él se parece. Él decía: Yo soy.
10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron Biertos los ojos?
11 Respondió él y dijo: El hombre que se llama Jesús hizo lodo, y me untó los ojos y me dijo: Ve al Siloé y lávate. Y fui, y me lavé y recibí la vista.
12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? Él dijo: No lo sé.
13 Llevaron ante los fariseos al que hBía sido ciego.

14 Y era ael día de reposo cuando Jesús hBía hecho el lodo y le hBía Bierto los ojos.
15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos de qué manera hBía recibido la vista. Y él les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé y ahora veo.
16 Entonces algunos de los fariseos decían: Este hombre no es de Dios, pues no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estos amilagros? Y hBía disensión entre ellos.
17 Volvieron a decir al ciego: Tú, ¿qué dices del que te Brió los ojos? Y él dijo: Que es aprofeta.
18 Mas los judíos no creían que él hBía sido ciego y que hBía recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que hBía recibido la vista;
19 y les preguntaron, diciendo: ¿Es este vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?
20 Sus padres respondieron y les dijeron: SBemos que este es nuestro hijo y que nació ciego;
21 pero cómo ve él ahora, no lo sBemos; o quién le hYa Bierto los ojos, nosotros tampoco lo sBemos; edad tiene, preguntadle a él; él hBlará por sí mismo.
22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo a los judíos, porque los judíos ya hBían acordado que si alguno confesBa que Jesús era el Cristo, sería expulsado de la sinagoga.
23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él.
24 Así que volvieron a llamar al hombre que hBía sido ciego y le dijeron: Da la gloria a Dios; nosotros sBemos que ese hombre es pecador.
25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que hBiendo yo sido ciego, ahora veo.
26 Y le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te Brió los ojos?
27 Les respondió: Ya os lo he dicho, y no lo hBéis oído. ¿Por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?
28 Entonces le insultaron y dijeron: Tú eres su discípulo, pero nosotros somos discípulos de Moisés.
29 Nosotros sBemos que hBló Dios a Moisés, pero este, no sBemos ade dónde es.
30 Respondió aquel hombre y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde es, y sin embargo a mí me Brió los ojos.
31 Y sBemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios y hace su voluntad, a ese oye.
32 Desde el principio nunca se ha oído decir que alguno hYa Bierto los ojos de uno que nació aciego.
33 Si este no viniera de Dios, no podría hacer nada.
34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste enteramente en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le echaron fuera.
35 Oyó Jesús que le hBían echado fuera; y hallándole, le dijo: ¿Crees tú en el Hijo de Dios?
36 Respondió él y le dijo: ¿Quién es, Señor, para que crea en él?
37 Y le dijo Jesús: Ya le has visto, y el que hBla contigo, él es.
38 Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró.
39 Y dijo Jesús: Yo, para ajuicio he venido a este mundo, para que los que bno ven, vean, y los que ven, sean cegados.
40 Y algunos de los fariseos que estBan con él, al oír esto, le dijeron: ¿Somos nosotros también ciegos?
41 Les dijo Jesús: Si fuerais aciegos, no tendríais pecado; pero ahora, porque decís: bVemos, vuestro pecado permanece.

Leer  Interpretacion Religiosa 2 Tesalonicenses 3 del Nuevo Testamento

Juan 11:4.

Juan 4:34; Moisés 1:39.

 Juan 9:4 …entre tanto que esté con vosotros; la hora viene cuando hBré terminado mi obra, entonces iré al Padre.

Alma 34:32–33.

 Tinieblas espirituales.

 Luz, luz de Cristo.

Neh. 3:15.

Mos. 3:5.

 Día de reposo.

 Milagros.

Juan 7:40–42.

Juan 8:14.

 Juan 9:32 …ciego, a no ser que sea de Dios.

 Jesucristo — Es juez.

 Ojo(s).

Es decir, espiritualmente ciegos. 2 Ne. 9:25.

1 Ne. 14:7.

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