La profunda enseñanza de Filipenses 2:5-8 según la Reina Valera

El ejemplo de humildad en Filipenses 2:5-8 (Reina Valera)

En el libro de Filipenses, encontramos un pasaje bíblico muy significativo que nos habla sobre la humildad de Jesús. En el capítulo 2, versículos 5 al 8 de la versión Reina Valera, nos dice:

Filipenses 2:5-8 (RVR)

5 Tened este pensamiento en vosotros, que también hubo en Cristo Jesús,

6 el cual, siendo en forma de Dios, no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse,

7 sino que se despojó a sí mismo, tomando forma de siervo, haciéndose semejante a los hombres;

8 y hallándose en forma de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Estos versículos nos muestran el ejemplo supremo de humildad que nos dejó Jesús. Él, a pesar de ser Dios en forma, decidió no aferrarse a su igualdad con Dios, sino que se humilló y se despojó de su posición para convertirse en un siervo y hacerse semejante a los hombres.

Resulta impactante que el Hijo de Dios estuviera dispuesto a dejar su trono celestial y tomar la forma de un siervo. Jesús nos enseña que la verdadera grandeza se encuentra en el servicio humilde, en el deseo de poner las necesidades de los demás por encima de las propias.

La frase clave "Filipenses 2:5-8 Reina Valera" nos lleva a reflexionar sobre la profunda lección que estos versículos nos transmiten. Nos invita a adoptar la misma mentalidad de humildad que tuvo Jesús y a seguir su ejemplo en nuestras vidas.

Cómo aplicar la enseñanza de Filipenses 2:5-8 en nuestra vida cotidiana

  • 1. Reflexiona sobre la humildad de Jesús y su disposición para servir.
  • 2. Examina tu propio corazón y busca áreas en las que puedas ser más humilde.
  • 3. Aprende a poner las necesidades de los demás en primer lugar.
  • 4. Practica actos de servicio diarios, incluso en las tareas más pequeñas.
  • 5. Cultiva una actitud de gratitud y reconocimiento hacia los demás.
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No hay duda de que seguir el ejemplo de Jesús en Filipenses 2:5-8 puede transformar nuestra vida y las relaciones con los demás. Al adoptar una actitud humilde, seremos capaces de experimentar una mayor conexión con quienes nos rodean y ser verdaderos reflejos del amor de Dios en el mundo.

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¡Inspirémonos en la humildad de Jesús y seamos luz en medio de la oscuridad!

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