Dios: Un Ser Intangible, Inconmensurable e Infalible

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¿Puede un Dios perfecto, omnisciente e inmutable mentir o equivocarse? La respuesta es un rotundo no. La naturaleza de Dios, tal como se revela en las Escrituras, se caracteriza por la inmutabilidad y la infalibilidad.

Inmutabilidad de Dios

Dios no es un ser voluble ni cambiante. Él existe por sí mismo, sin depender de ninguna influencia externa. Su carácter, naturaleza y propósitos son eternos e inquebrantables (Malaquías 3:6). Esto significa que Dios es siempre confiable, constante y fiel a sus promesas (Hebreos 13:8).

Infalibilidad de Dios

Dios es absolutamente perfecto y santo. Por lo tanto, no puede mentir, cometer errores o ser engañado (Números 23:19). Sus palabras son siempre verdaderas y dignas de confianza (Juan 14:6). Esta infalibilidad se basa en la naturaleza misma de Dios, que excluye cualquier posibilidad de imperfección o engaño.

Implicaciones de la Inmutabilidad e Infalibilidad de Dios

  • Seguridad y esperanza: Podemos confiar en que Dios cumplirá sus promesas y nunca nos abandonará (Salmo 33:4).
  • Fe y obediencia: Al saber que Dios es inmutable e infalible, podemos creer en sus palabras y seguir sus mandamientos con plena confianza (Proverbios 3:5-6).
  • Desafío a las creencias falsas: El concepto de Dios como un ser mutable o falible contradice las Escrituras y socava la verdad de la fe cristiana (Santiago 1:17).

Evidencia de la Inmutabilidad e Infalibilidad de Dios

  • Las Escrituras afirman repetidamente la inmutabilidad y la infalibilidad de Dios (Deuteronomio 7:9; 1 Samuel 15:29).
  • La creación misma testifica de la constancia y el orden subyacentes de Dios (Salmo 19:1).
  • La historia demuestra que Dios ha permanecido fiel a sus promesas a pesar de los cambios y las circunstancias (Isaías 46:9-10).
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La inmutabilidad e infalibilidad de Dios son verdades fundamentales que nos brindan una base sólida para la fe y la confianza. Podemos acercarnos a Dios sabiendo que él es un ser constante, confiable y digno de confianza. Sus palabras son ciertas, sus promesas son seguras y su naturaleza es eterna. Al reconocer y abrazar estas verdades, podemos vivir con fe y obediencia, sabiendo que Dios siempre estará con nosotros y cumplirá sus propósitos.

Puntos Claves de "Dios: Un Ser Inmutable e Infalible"

  • Dios es inmutable: Su naturaleza, carácter y propósitos no cambian.
  • Dios es infalible: No puede mentir ni cometer errores; su palabra es siempre verdadera.

Implicaciones:

  • Proporciona seguridad y esperanza: podemos confiar en Dios y sus promesas.
  • Fomenta la fe y la obediencia: podemos creer en Dios y seguir sus mandamientos con confianza.
  • Desafía las falsas creencias: la idea de un Dios mutable o falible contradice las Escrituras.

Evidencia:

  • Las Escrituras afirman la inmutabilidad e infalibilidad de Dios.
  • La creación testifica de su constancia y orden.
  • La historia demuestra la fidelidad de Dios a sus promesas.

Dios es un ser inmutable e infalible. Podemos confiar completamente en él y sus palabras, encontrando seguridad, esperanza y guía en su naturaleza inquebrantable.

Preguntas frecuentes sobre "Dios no es hijo de hombre para que mienta"

¿Puede mentir Dios?

No, Dios no puede mentir porque es un ser infalible y su naturaleza es perfecta.

¿Por qué es importante que Dios sea inmutable?

La inmutabilidad de Dios nos asegura que:
* Podemos confiar en sus promesas porque nunca cambiarán.
* Su carácter es constante y confiable.
* No se ve afectado por influencias externas, lo que garantiza su fidelidad.

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¿Qué evidencia hay de la infalibilidad de Dios?

  • Las Escrituras afirman repetidamente que Dios es infalible.
  • La creación misma testifica de su orden y constancia.
  • La historia demuestra que Dios ha permanecido fiel a sus promesas a pesar de los cambios y las circunstancias.

¿Cuáles son las implicaciones de la inmutabilidad y la infalibilidad de Dios?

  • Proporciona seguridad y esperanza, ya que podemos confiar en que Dios cumplirá sus promesas.
  • Fomenta la fe y la obediencia, ya que podemos creer en sus palabras y seguir sus mandamientos con confianza.
  • Desafía las falsas creencias que afirman que Dios es mutable o falible.

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