Interpretacion Religiosa Eclesiastés 6 del Antiguo Testamento

El capítulo 6 del libro de Eclesiastés trata sobre la vanidad de la riqueza, la fama y el poder. El autor argumenta que estas cosas son incapaces de satisfacer el alma humana y que, en última instancia, todo es vanidad.

Frases más relevantes:

  • "Hay un mal que he visto debajo del sol, y que es muy común entre los hombres: El del hombre a quien Dios ha dado riquezas, y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le ha dado facultad para disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad y penosa enfermedad" (Eclesiastés 6:1-2).
  • "Si un hombre engendra cien hijos, y vive muchos años y los días de su edad son numerosos, pero su alma no se ha llenado del bien y además carece de sepultura, yo digo que el que nace muerto es mejor que él" (Eclesiastés 6:3).
  • "Porque aen vano vino y a las tinieblas va, y con tinieblas será cubierto su nombre" (Eclesiastés 6:4).
  • "Más vale lo que ven los ojos que un deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu" (Eclesiastés 6:9).
  • "Lo que es ya tiene nombre, y se sabe lo que es el hombre, y que no podrá acontender con el que es más fuerte que él" (Eclesiastés 6:10).

Enseñanzas que podemos aplicar en nuestra vida:

  • La riqueza, la fama y el poder no pueden satisfacer el alma humana.
  • Lo más importante en la vida es tener una relación con Dios y vivir de acuerdo a sus mandamientos.
  • Debemos contentarnos con lo que tenemos y no codiciar las posesiones de los demás.
  • Debemos vivir cada día al máximo y aprovechar las oportunidades que se nos presentan.
  • No debemos tener miedo de morir, porque la muerte es simplemente un paso a una vida mejor.
Leer  Interpretacion Religiosa 1 Samuel 26 del Antiguo Testamento

Eclesiastés 6

Capítulo 6
A no ser que el alma del hombre esté llena del bien, sus riquezas, bienes, honor y prosperidad son vanidad.

1 HY un mal que he visto debajo del sol, y que es muy común entre los hombres:
2 El del hombre a quien Dios ha dado riquezas, y bienes y honra, y nada le falta de todo lo que su alma desea; pero Dios no le ha dado facultad para disfrutar de ello, sino que lo disfrutan los extraños. Esto es vanidad y penosa aenfermedad.
3 Si un hombre engendra cien hijos, y vive muchos años y los días de su edad son numerosos, pero su alma no se ha llenado del bien y además carece de sepultura, yo digo que el que nace muerto es mejor que él.
4 Porque aen vano vino y a las tinieblas va, y con tinieblas será cubierto su nombre.
5 Aunque no hYa visto el sol ni conocido nada, más reposo tiene este que aquel.
6 Porque si vive aquel mil años dos veces, sin gustar del bien, ¿no van todos al mismo lugar?
7 Todo el trBajo del hombre es para su boca, y con todo eso su alma no se sacia.
8 Porque, ¿qué más tiene el sBio que el necio? ¿Qué más tiene el pobre que supo caminar entre los vivientes?
9 Más vale lo que ven los ojos que un deseo que pasa. Y también esto es vanidad y aflicción de espíritu.
10 Lo que es ya tiene nombre, y se sBe lo que es el hombre, y que no podrá acontender con el que es más fuerte que él.
11 Ciertamente las muchas palBras multiplican la vanidad. ¿Qué ventaja tiene el hombre?
12 Porque, ¿quién sBe cuál es el bien del hombre en la vida, todos los días de su vana vida, los cuales él pasa como sombra? Porque, ¿quién le dirá al hombre lo que acontecerá después de él debajo del sol?

O sea, aflicción, pesar.

O sea, por corto tiempo.

Job 9:1–4; Jacob 4:10.

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