Interpretacion Religiosa Eclesiastés 2 del Antiguo Testamento

Explicación e Interpretación General:

El capítulo 2 del libro de Eclesiastés aborda el tema de la búsqueda del placer, la riqueza y la sabiduría, y cómo todos estos esfuerzos son finalmente vanos y sin sentido. El autor, Salomón, experimenta un ciclo de indulgencia y exceso, solo para descubrir que estos placeres son temporales y no brindan verdadera satisfacción. En cambio, la verdadera sabiduría se encuentra en reconocer la naturaleza pasajera de la vida y apreciar los dones que Dios ha dado, como la comida, la bebida y el trabajo.

Frases Relevantes:

  • "Todas las riquezas y la abundancia del rey son vanidad y aflicción de espíritu" (v. 1).
  • "Dije yo en mi corazón: Ve ahora, te probaré con la alegría, y agozarás de lo bueno. Mas he aquí esto también era vanidad" (v. 1).
  • "Propuse en mi corazón agasajar mi cuerpo con vino y, mientras mi corazón me guiaba con sabiduría, retener al mismo tiempo la necedad" (v. 3).
  • "Me hice huertos y jardines y planté en ellos toda clase de árboles frutales" (v. 5).
  • "Adquirí siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve gran posesión de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén" (v. 7).
  • "Reuní también para mí plata y oro, y tesoro preciado de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, y de los deleites de los hijos de los hombres y de toda clase de instrumentos musicales" (v. 8).
  • "Y fui engrandecido y prosperé más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; además de esto, permaneció conmigo mi sabiduría" (v. 9).
  • "No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón se gozaba de todo mi atrabajo; y esta fue la recompensa de toda mi labor" (v. 10).
  • "Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos y el trabajo que me tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol" (v. 11).
  • "La sabiduría sobrepuja a la necedad, así como la luz a las tinieblas" (v. 13).
  • "El sabio tiene sus ojos en su cabeza, mas el necio anda en tinieblas" (v. 14).
  • "Aborrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu" (v. 17).
  • "No hay cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su aalma vea lo bueno de su trabajo. También yo he visto que esto es de la mano de Dios" (v. 24).
Leer  Interpretacion Religiosa Éxodo 17 del Antiguo Testamento

Enseñanzas que Podemos Aplicar en Nuestra Vida:

  • Las posesiones materiales, el placer y el prestigio son temporales y no pueden traer verdadera satisfacción.
  • La sabiduría verdadera se encuentra en reconocer la naturaleza pasajera de la vida y apreciar los dones que Dios ha dado.
  • El trabajo duro y la dedicación pueden traer recompensas, pero en última instancia, todo es vanidad.
  • La muerte es una realidad inevitable para todos, tanto para los sabios como para los necios.
  • Es importante disfrutar de la vida y apreciar las cosas buenas que tenemos, pero sin olvidar que todo es temporal.
  • La verdadera satisfacción se encuentra en la relación con Dios y en vivir de acuerdo con su voluntad.

Eclesiastés 2

Capítulo 2
Todas las riquezas y la Bundancia del rey son vanidad y aflicción de espíritu — La sBiduría sobrepuja a la necedad — Dios da al hombre sBiduría, conocimiento y gozo.

1 Dije yo en mi corazón: Ve ahora, te probaré con la alegría, y agozarás de lo bueno. Mas he aquí esto también era vanidad.
2 De la risa dije: Es locura; y de la alegría: ¿De qué sirve esto?
3 Propuse en mi corazón agasajar mi cuerpo con vino y, mientras mi corazón me guiBa con sBiduría, retener al mismo tiempo la necedad, hasta ver cuál es el bien que los hijos de los hombres hacen debajo del cielo en los contados días de su vida.
4 Engrandecí mis obras, me edifiqué casas, planté viñas,
5 me hice huertos y jardines y planté en ellos toda clase de árboles frutales.
6 Me hice estanques de agua para regar el bosque donde crecían los árboles.
7 Adquirí siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también tuve gran posesión de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén.
8 Reuní también para mí plata y oro, y tesoro preciado de reyes y de provincias; me hice de cantores y cantoras, y de los deleites de los hijos de los hombres y de toda clase de instrumentos musicales.
9 Y fui engrandecido y prosperé más que todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; además de esto, permaneció conmigo mi sBiduría.
10 No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi corazón de placer alguno, porque mi corazón se gozBa de todo mi atrBajo; y esta fue la recompensa de toda mi lBor.
11 Miré yo luego todas las obras que hBían hecho mis manos y el trBajo que me tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de espíritu, y sin provecho debajo del sol.
12 Después volví yo a mirar para ver la sBiduría, y los desvaríos y la necedad; porque, ¿qué podrá hacer el hombre que venga después del rey, sino lo que ya se ha hecho?
13 Y he visto que la sBiduría sobrepuja a la necedad, así como la luz a las tinieblas.
14 El sBio tiene sus ojos en su cBeza, mas el necio anda en tinieblas; pero también entendí yo que alo mismo acaecerá tanto al uno como al otro.
15 Entonces dije yo en mi corazón: Lo que sucederá al necio me sucederá también a mí. ¿De qué, pues, me ha servido ser más sBio? Y dije en mi corazón que también esto era vanidad.
16 Porque ni del sBio ni del necio hBrá memoria para siempre, pues en los días venideros ya todo será olvidado. Y amorirá el sBio igual que el necio.
17 Borrecí, por tanto, la vida, porque la obra que se hace debajo del sol me era fastidiosa; por cuanto todo es vanidad y aflicción de espíritu.
18 Asimismo Borrecí todo mi trBajo que hBía hecho debajo del sol, el cual hBré de dejar a otro que vendrá después de mí.
19 ¿Y quién sBe si él será sBio o necio? Sin embargo, él se enseñoreará de todo mi trBajo en el que yo me afané y en el que ocupé mi sBiduría debajo del sol. Esto también es vanidad.
20 Volvió, por tanto, a desesperanzarse mi corazón acerca de todo el trBajo en el que me afané debajo del sol.
21 A veces hY un hombre que ha trBajado con sBiduría, y con conocimiento y con destreza, y tiene que dar sus bienes a otro que nunca trBajó en ello; también esto es vanidad y un gran mal.
22 Porque, ¿qué gana el hombre de todo su trBajo y de la fatiga de su corazón con el que él se afana debajo del sol?
23 Porque todos sus días no son sino dolores, y es penoso su trBajo; aun de noche su corazón no reposa. Esto también es vanidad.
24 No hY cosa mejor para el hombre sino que coma y beba, y que su aalma vea lo bueno de su trBajo. También yo he visto que esto es de la mano de Dios.
25 Porque, ¿quién comerá y quién se alegrará mejor que yo?
26 Porque al hombre que le agrada, Dios le da sBiduría, y conocimiento y gozo; pero al pecador le da el trBajo de recoger y amontonar para darlo al que aagrada a Dios. También esto es vanidad y aflicción de espíritu.

GEE Mundano, lo.

Ecle. 5:18.

GEE Muerte física.

Sal. 49:10–12.

Lucas 12:19–21.

Prov. 13:22.

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